lunes, 16 de marzo de 2009

Glaciares... hoy

Ventisquero Negro - Cerro Tronador, Parque Nacional Nahuel Huapí Prov. de Neuquén (arg.), martes 9 de diciembre de 2008
Una imagen espectacular del último viaje de mis viejos. Imagen que, además de merecer admiración y disfrute, sirve como ventana al futuro. Analizando bien la escena es el impacto del cambio climático sobre nuestro hábitat, el lugar en el que vivimos con un marcado deterioro del mal uso de los recursos naturales y especialmente un abuso de nuestros desechos: contaminación.

Nuestra indiferencia, falta de conciencia en lo minimo y cotidiano, marca un camino lento pero letal; como dicen por ahí todo suma (en este caso resta, con efecto acumulativo.

Implementar a la cotidiano esa pequeñas cosas que realmente suman a detener, a revertir, a defender, a cuidar nuestro casa, nuestro lugar. Sabemos por dónde empezar. El cambio está en elegirlo, el ejemplo transmite más que las palabras. (Con una lámpara bajo consumo o solo apagar las de las habitaciones que no ocupamos; no desperdiciar el agua como cuando uno se lava los dientes; elegir nuestros alimentos con envases reciclados y reciclables; usar bicicleta; separar los reciduos secos de los humedos, por lo menos; no sé, vos elegí cúal te es más fácil, sólo empeza por uno).

El hombre más (in-)conciente de su daño sin embargo parece ser más dañino. Ver solo el negocio, en la codicia humana, es como se dice también "pan para hoy, hambre para mañana". Una contaminación violenta a gran escala que apunta hacia estos recursos como lo es la mineria, por supuesto con una política permisiva de por medio encubiertas ambas en fines comunes.

Entonces, ¿mi pequeño esfuerzo de que sirve?
Sirve.

También se puede con algo que puede parecer pequeño. Pequeño, pero que suma. Suma para seguir disfrutando de los glaciares, nuestro lugar; también como forma de defender nuestro esfuerzo, nuestro trabajo. Porque el cambio debe ser en todos los ordenes, tanto en lo cotidiano como en los negocios. Merece un cambio de mentalidad que se alcanza con una reeducación aunque algunos se resistan solo por el beneficio personal.

Como nuestro lugar, nuestra casa, tenemos derecho de defender y la vos para hacernos oir; el derecho de que nuestros representantes también nos oigan...

Cuidemos nuestro patrimonio, haciendonos oir. Con algo simple, como nuestra opinión que tiene a ser tenida en cuenta por nuestros representantes.

Firmemos un petitorio legal. En el siguiente link.

Podemos, todos sumamos. Gracias.

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